viernes, 21 de abril de 2017

REALISMO MÁGICO (CARPETOVETÓNICO)

Al principio no me lo creí. Me resultaba tan excesivo que pensé en una original muestra del talento hispano. Donde menos se espera, me dije, salta como liebre  nuestra afición a la caricatura, que induce a la risa y pone en solfa al poder. Y a fe que la juzgué muy lograda. Había en su fondo mucha desmesura y un algo de verdad. Me pareció que la imaginación del redactor ponía de relieve una forma de ser y una actitud, la beatería y la chulería (me resisto a llamarla soberbia), de un personaje de la vida pública española que, para el caso, semeja escapado de los esperpentos de Valle-Inclán.
   Dolores de Cospedal, ministra de Defensa en ejercicio, había dispuesto, anunciaba la noticia increíble, que la bandera nacional ondease a media asta en la misma sede de su departamento, desde el Jueves Santo hasta el Domingo de Resurrección, cuando se conmemora, en el calendario católico,  la pasión y muerte de Cristo
   “¡Inventan cada cosa!”, dije, divertido, para mí. Y a punto de esbozar una sonrisa estaba cuando caí en la cuenta de que ni era 28 de diciembre, señalado día para esa otra costumbre de nuestra vieja piel de toro que son las inocentadas, ni tenía ante los ojos un semanario satírico. Entendí, entonces, que era verdad lo que en un primer momento había considerado broma.
   Y a fin de cuentas, ¿de qué me sorprendía? Sin duda, había concedido una importancia que no tenía a que la Constitución consagrara el principio de la no confesionalidad del Estado. ¿No nos advierte un adagio popular que media distancia entre el dicho y el hecho?
   ¿Acaso no era conocedor de que todo un exministro de Interior había condecorado con la Medalla de Oro al Mérito Policial a Nuestra Señora María Santísima del Amor, una de las muchas Vírgenes que pueblan el santoral? ¿No recordaba yo, asimismo, que la titular de Empleo encomendara a otra, la del Rocío, el auxilio para salir de la crisis? Por ejemplo…

   Olvidadizo en extremo como soy, había pasado por alto que esto sucedía en España. En nuestra cotidianidad, no hay lugar para lo inverosímil, que a la primera de cambio se materializa a nuestro lado como efectivamente existente. Aquí cabalgamos la modernidad a lomos de la Edad Media. Vivimos en un país de novela, en la modalidad de realismo mágico. Sólo que carpetovetónico.

2 comentarios:

  1. Lo bueno que tienen las vacaciones es que desconectas, a veces demasiado, y no te enteras de según qué estupideces, así es que tengo que venir a leer tu blog para enterarme de noticia tan singular. Estamos en manos de los mismos que llevaban a Franco bajo palio y que siguen pensando que son dueños de la verdad,, de la bandera, de los dineros y de los destinos del país. Están en su cortijo y hace lo que les da la gana que para eso son los amos.
    ¿La Constitución? Si votaron en contra.
    Un beso.

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  2. Se lee cada tontería que hacen en España estos del PP que la verdadera mierda la quieren tapar con las banderas. Un abrazo

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